El verano es un tiempo de reflejar sobre las bendiciones y gracias que hemos recibido como una familia de fe y como individuos   Veamos la belleza de la naturaleza y la belleza de nuestras familias y la oportunidades de comparta tiempo con ellos.  Todo esto son dones de Dios.  Con el conocimiento de los dones y bendiciones debemos comparta estos con Dios y lo demás.  Comparta nuestra tiempo, talento, y recursos finánciales.  Hacemos esto como una parroquia cuando comparta con los más necesitados, a crecer en santidad y crecer en nuestra relación con Dios, nuestro vecino y nosotros mismo.  Hacemos esto en un nivel grande en la diócesis con respeto de la campaña de los ministerios católicos que ayude muchas personas en la diócesis.  Gracias por su generosidad de compartir con respeto de la parroquia.  Por ahora continuamos nuestro camino con el Señor.