El 15 de agosto es la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María.  La doctrina de la Asunción junto con la doctrina de la Inmaculada Concepción muestra que María nunca fue tocada por el Pecado Original ni por el Pecado a toda de su vida.  En su Asunción, también la reconocemos como Reina del Cielo, ya que fue asumida en cuerpo y alma al Cielo.  Oramos a través de su intercesión por la Iglesia, nuestro país y el mundo mientras continuamos lidiando con la pandemia.

Por ahora continuamos nuestro camino con el Señor.